La red social más popular ya alcanzó los 955 millones de suscriptores y aunque la cifra es apabullante, hay personas que desisten de abrir una cuenta con argumentos muy razonables como el de cuidar su reputación, empleo y sentimientos.
No obstante, el experto en Social Media, Nicolás Viroga, argumenta que “las redes sociales mal utilizadas pueden hacer mucho daño”.
Esto no solamente se refiere al dueño de la cuenta, sino también a los contactos, que al hacer comentarios pueden terminar ocasionándole problemas laborales, sentimentales o familiares a los amigos.
Cinco razones para decir “no me gusta”
Mantener la imagen profesional: Evita que jefes, compañeros u otras personas del mundo laboral inspeccionen lo que usted hace. Dependiendo del contenido que tenga publicado podrán cuestionarlo. Por ejemplo, si usted trabaja en el sector bancario y socializa un comentario o fotografía con el mensaje “Los bancos son abusadores”, muy seguramente en la oficina se enterarán.
Mejor la comunicación cara a cara que la de Facebook to Facebook: Verse con los amigos, conocidos o familiares mejora las relaciones. Muy seguramente muchos tienen cuenta en Facebook y buenas relaciones sociales, pero muchos otros por el contrario han quedado sumidos en la dependencia.
Despechos que duran menos: No es necesario hacer un estudio para demostrar que cuando una relación termina, Facebook se ha convertido en una de las mejores fuentes para saber que está haciendo el ex. Además, cuando la antigua pareja elimina al otro es como un segundo rompimiento.
Más tiempo: Facebook es la página donde la gente pasa más tiempo en internet. Ver fotos, chatear, leer comentarios y hacerlos, inspeccionar videos quita tiempo a otras tareas.
Mantener la privacidad: Si alguien quiere una vida en la que no haya intromisiones de amigos y cercanos y hasta de extraños, lo mejor es no abrir una cuenta.

