Las tres cosas que debes saber para mejorar tu productividad

Imagen vía jinax bajo licencia Creative Commons
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Cuando piensas en cómo mejorar la productividad, una de las primeras ideas que a menudo tenemos es recurrir a técnicas, estrategias o sistemas o implementar nuevas herramientas. Sin embargo, mejorar tu productividad es algo un poco más complejo que aplicar unas cuantas técnicas y nada más.

En mi opinión, si realmente quieres aumentar tus resultados y lograr hacer más en tu vida, hay tres conceptos claves que debes tener en cuenta: claridad, hábitos y flexibilidad. Si sigues leyendo descubrirás como enfocar para crear tu propio sistema productivo. ¿De qué sirve esforzarse en ser más productivo si no tienes claro qué quieres conseguir? ¿Qué sentido tiene lograr más tiempo libre si no tienes ningún propósito?

Para lograr esa claridad necesitas definir objetivos (SMART) específicos, medibles, que te motiven y que tengan una fecha límite.

La productividad, como muchas otras cosas, es cuestión de hábitos.
Si haces lo que siempre has hecho consigues lo mismo de siempre. No nos engañemos, si quieres lograr resultados diferentes y mejorar tu productividad tienes que hacer las cosas de forma diferente, y eso pasa por cambiar tus hábitos de trabajo.

La flexibilidad es clave a la hora de mejorar la productividad, puesto que aunque tengas tus objetivos claros y estés dispuesto a cambiar tus hábitos de trabajo, el camino para llegar a ellos no lo está tanto.
De la misma forma que un misil se mueve a izquierda y derecha antes de alcanzar su objetivo, también debes realizar correcciones mientras te desplazas hacia tu objetivo.

Para ayudarte en el camino es importante tener un método de organización que te funcione y sea eficaz. Hay diferentes sistemas que pueden ser útiles a distintos perfiles de usuario:

  • Si tienes muchas tareas entre manos y necesitas una gran organización para que todo tenga sentido, GTD (Getting Things Done) puede resolver tu problema.
  • Si te gusta mantener la gestión al mínimo y usar un sistema de listas que simplifica en pasos todo lo que necesitas hacer, Autofocus puede serte útil.
  • La técnica Pomodoro puede ayudarte si prefieres trabajar en pequeños periodos de tiempo, controlados por un temporizador, para evitar las distracciones.
  • “No rompas la cadena”- Consiste en crear una cadena de días productivos tachando lo que haces en tu calendario ¿Necesitas ser consistente en tus hábitos? “No rompas la cadena” puede ser tu método.

Puedes empezar probando algunos antes de decidir cuál es el que mejor se adapta a tus necesidades y más te gusta.
Que algunos de tus intentos no funcionen, no significa que hayas fallado. Sólo considera cada prueba, cada experimento como una experiencia de la que puedes aprender, y no sólo un intento fallido.
Si algún sistema te resulta difícil, tómatelo con calma. Si no te funciona, abandónalo e intenta algo diferente. Si no te sirve en su totalidad, usa sólo una parte. Quédate con los que te funcionen mejor y aplícalos siempre que puedas.

¿Por qué no combinar diferentes técnicas, sistemas o filosofías para crear tu propio método de organización?

Personalmente, me gusta el llamado por algunos “método Frankenstein”, que consiste en un sistema propio construido a partir de piezas y pedazos de múltiples métodos que crean un flujo de trabajo que funciona para mí. Es un método personalizado nacido a base de ir adaptando diferentes filosofías y hacer cambios hasta encontrar lo que me resulta útil.

¿Te interesa mejorar la productividad?
Ten en cuenta que aunque tener un método de organización puede ayudarte en tu camino, ser más productivo implica un compromiso de tu parte, una cierta reestructuración de tus propios modelos mentales y tus hábitos.
Para descubrir mejores formas de gestionar tu trabajo y mejorar tu productividad, es importante tener una idea clara de qué quieres conseguir.

davidtorné/ Productividad y Desarrollo 2.0

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