Tres cosas básicas que debes tener en cuenta al comprar un portátil nuevo

¿Cuánta memoria RAM necesitas? ¿Cuánto espacio de almacenamiento? ¿Importa realmente el procesador? He aquí las respuestas básicas ante tres simples cuestiones que tienes que tener en cuenta a la hora de comprar un nuevo portátil.


Un tablet puede ser un buen sustituto de un portátil si te dedicas únicamente a navegar por la web y a leer correos electrónicos. Si tienes que hacer algún tipo de trabajo serio e importante, ya sea para los estudios o el trabajo, un portátil sigue siendo la mejor opción de compra, puesto que te da teclado, una pantalla más grande, más cantidad de almacenamiento y compatibilidad con las principales aplicaciones de software.

¿Qué tipo de portátil debes comprar y cuáles deben sus características y prestaciones? Se pueden resumir en tres:

1- Al menos, 4 GB de RAM

Cualquier dispositivo que tenga menos de cuatro gigas de RAM se comportará lentamente, así que no adquieras ningún portátil que no tenga, al menos 4 GB de RAM.

2- Si puedes, con SSD

SSD (solid-state drive) son unidades de estado sólido, no tienen partes móviles y, por tanto, son más rápidas, generan menos calor y consumen menos energía que un disco duro tradicional. Eso sí, pagarás más por ello y tendrás menos capacidad de almacenamiento, pero, ¿cuánta necesitas? Casi nadie consume más de 100 GB de capacidad.

Aunque 128 GB de SSD puede verse como un paso hacia atrás en comparación con un disco duro de 500 GB, los beneficios en rapidez que obtendrás compensan el precio de más que tienes que pagar por una SSD.

3- Probar antes de comprar

Aún puedes encontrar muchas tiendas donde podrás probar el producto antes de comprarlo. Puedes comprarlo simplemente basándote en especificaciones y precio, pero si puedes debes probar el portátil, especialmente su teclado y el trackpad. Y fíjate en la pantalla.

No hemos mencionado nada acerca del procesador. Al menos que hagas tareas como una gran edición de vídeo o jugar a juegos intensivos en materia gráfica, el procesador no debe ser el gran factor de compra, puesto que a día de hoy todos son muy rápidos.

PC World Digital

[Guía de Compras] 10 puntos claves a la hora de comprar un portátil

Queremos un portátil. Nuestro ordenador se ha quedado viejo o simplemente nos apetece contar con un equipo nuevo para otras necesidades. Son muchas las preguntas que nos hacemos en este punto. Especialmente en lo relativo a cuales son nuestras necesidades. Hay muchos ordenadores en el mercado con precios muy dispares. En esta pequeña guía vamos a repasar unos cuantos consejos para que no nos salga la compra por la culata.

1. Tener en cuenta nuestras necesidades

En el mercado hay ordenadores que cuestan auténticas fortunas. Podemos creer que debemos comprar siempre el mejor ya que en poco tiempo se quedará anticuado, pero esto no es exactamente así. Es cierto que con el tiempo nos hará falta un ordenador más potente, pero algunas cosas que se pagan muy caras puede que no nos hagan falta nunca.

El ejemplo más claro es de la tarjeta gráfica. Este elemento ayuda al funcionamiento del ordenador cuando estamos utilizando algunas funciones gráficas. Las hay de todos tipos y precios, y no todos necesitamos la mejor. Si no estamos interesados en videojuegos o en programas de edición gráfica no necesitamos para nada una tarjeta gráfica costosa.

2. ¿Un PC o un Mac?

Esta pregunta tiene tantas respuestas como usuarios. Más allá de las características técnicas de un equipo, hay cosas que no se pueden medir, como el grado de satisfacción en eso que llaman “experiencia de usuario”. Muchos de los compradores de equipos de Apple afirman que jamás volverían a utilizar un PC con Windows.

Sin embargo, con las cifras en la mano, los PCs con Windows son mucho más baratos que los Mac. Son compatibles con muchos más programas y es a lo que están acostumbrados la mayor parte de los usuarios. Si usted nunca hubiera utilizado un ordenador en toda su vida, probablemente tendría más facilidad en manejar un Mac, pero si lleva toda la vida con Windows la historia cambia mucho.

Pruebe ambos sistemas operativos antes de tomar una decisión. Los Mac están de moda, pero si su presupuesto es ajustado, difícilmente podrá adquirir uno. El portátil más barato de la marca de la manzana cuesta 1.050 euros y tiene sólo 11 pulgadas de pantalla, es bastante pequeño. Por ese precio puede comprarse dos portátiles de características técnicas similares con Windows, aunque con un diseño mucho más pobre desde luego.

3. ¿Necesito un portátil?

Los ordenadores portátiles ya se venden más que los de sobremesa. Son más cómodos de trasportar, ya no tienen que estar fijos en ninguna parte de la casa y el precio no es mucho más alto. Puede parecer que comprarse un portátil es la opción más lógica, pero puede que no lo sea tanto en determinadas circunstancias.

Un portátil es prácticamente imposible de ampliar. Si necesitamos más memoria RAM o un disco duro interno de más capacidad va a ser muy complicado y caro que podamos instalarlo. Además, si pasamos muchas horas delante del ordenador acaba siendo más incómodo.

Una vez más, antes de acercarnos a la tienda tenemos que tener claras nuestras necesidades. Si vamos a utilizar en ordenador para trabajar durante horas, nuestras cervicales agradecerán un monitor bien situado a la altura de los ojos, algo imposible en un portátil.

4. El disco duro

Es uno de los puntos a los que más atención prestamos normalmente, pero una vez más, el caballo ganador no tiene por que ser el más grande. En ocasiones, contar con un disco duro muy grande en un portátil hace subir el precio como la espuma. Tenemos que tener en cuenta qué uso le vamos a dar.

Los archivos que más ocupan en el disco son los de vídeo y música. Si vamos a almacenar gran cantidad de archivos de este tipo nos puede interesar contar con una gran disco. Si no es así, la inversión puede resultar inútil. Además, tenemos que tener en cuenta que existen discos duros externos muy baratos, que nos pueden ayudar si llenamos el de nuestro equipo.

Hoy en día, entre los ordenadores más avanzados están de moda los discos SSD. Estas memorias no son estrictamente un disco duro, aunque sirven para lo mismo. Los SSD o memorias sólidas se basan en la misma tecnología que un pen drive. No tienen partes móviles, por eso son mucho más rápidos y fiables. Pero claro, tienen una desventaja, ofrecen (de momento) mucha menos capacidad y son bastante más caros.

Un equipo con discos SSD puede ser muy interesante si solemos utilizar otros sistemas de almacenamiento además del disco duro interno. Por ejemplo, si contamos con un disco externo que utilizamos con frecuencia o un sistema de almacenamiento en la nube.

5. El Procesador

Es la parte más importante de un ordenador. El auténtico cerebro del equipo. Sin embargo, la importancia de comparar procesadores en la compra es bastante baja para la mayor parte de los usuarios. Por decirlo de una manera sencilla, prácticamente todos los que hay a la venta son buenísimos y superan con creces las exigencias del usuario medio.

Puede que nos quieran vender el procesador más potente del mercado pero, una vez más, a la mayor parte no nos hace falta para nada. Contar con el mejor procesador es fundamental si le vamos a pedir a nuestro ordenador tareas muy exigentes, pero para navegar por Internet o escribir en textos, nos podemos apañar perfectamente con uno más normalito.

6. El Peso

Si hemos llegado a la conclusión de que necesitamos un ordenador portátil, sigue habiendo muchas opciones. Un portátil es fácil de transportar, pero no todos los queremos para llevarlos a cuestas todo el día. No es lo mismo llevar el ordenador del salón a la habitación que meterlo en un maletín y cruzar la ciudad. El peso y el tamaño importan mucho en este caso, y hay diferentes opciones.

Si vamos a llevar a cuestas el ordenador a todas partes podemos decantarnos por dos alternativas, dependiendo de nuestras necesidades. Si el uso va a ser muy ligero (consultar correo, escribir algún texto breve o navegar un poco por Internet) quizá la mejor opción es un netbook. Estos ordenadores tienen una pantalla bastante pequeña, capacidades algo limitadas y un precio muy bajo. Fueron muy populares hace un par de años, pero las tabletas se han comido una buena parte del mercado. Aun así siguen siendo muy útiles si no nos convence un tablet como solución.

Si además de llevarlo todo el día colgado necesitamos bastante potencia, la otra alternativa es un ultrabook. Estos equipos están muy de moda en estos días, y casi todas las marcas han presentado sus modelos. Son ordenadores completos, con buenas características técnicas pero muy finos y ligeros. Además la autonomía de la batería suele ser bastante grande. No obstante tienen una gran desventaja con respecto a los netbooks. Son muchísimo más caros. Suelen rondar los 800 o 900 euros, frente a los 200 o 300 que puede costar un netbook.

7. La pantalla

El tamaño o la resolución de la pantalla son puntos muy importantes en un ordenador. Una pantalla grande es más cómoda para trabajar o navegar, y por supuesto, mucho más adecuada para ver vídeos. También a la hora de visualizar películas o series, así como para leer, es importante contar con una buena resolución de pantalla.

La resolución no es más que el número de píxeles que hay en la pantalla. Cuando nos hablan de resolución Full HD se refieren (si no nos están intentado engañar) a una resolución de 1920 píxeles de ancho por 1020 de alto. Esto es casi siempre lo mejor que podemos encontrar en el mercado, obviando las monstruosas resoluciones de algunas de las pantallas de Apple.

En cuanto al tamaño, más superficie significa más volumen de equipo y más peso. Una vez más, tendremos que valorar nuestras necesidades en este campo. En cuanto a la resolución no hay duda: cuanta más, mejor.

8. El precio

Al final, casi todo tiene que ver con lo mismo, ¿cuánto queremos gastarnos? En el mercado podemos encontrar portátiles desde 300 euros hasta varios miles. Es importante tener claro cuánto queremos gastarnos y respetar ese presupuesto.

Los vendedores de las tiendas suelen cobrar una comisión por sus ventas. A pesar de la honradez de la que hacen gala muchos de ellos, sus consejos no siempre son los más adecuados. Repase sus necesidades y su bolsillo, y recuerde que no pasarán más de tres años antes de que vuelva a la tienda por otro equipo.

9. La ergonomía

A veces nos dejamos conquistar por un buen diseño o un precio excepcional, sin tener en cuenta si es un ordenador cómodo o no. Vamos a tener que pasar un montón de horas delante de él, será mejor que lo probemos.

Los puntos fundamentales a tener en cuenta son el teclado, el touchpad y la ventilación. El teclado es un asunto muy personal. Va a tener que escribir en él, y el tacto es muy importante. Pruebe a escribir unas cuantas frases antes de decidirse. El touchpad es esa pequeña superficie por la que deslizamos el dedo para mover el cursor. Los que son muy pequeños o están mal ubicados pueden convertirse en una pesadilla con el tiempo.

En cuanto a la ventilación, depende mucho de en qué postura utilice su portátil. A mucha gente le gusta situarlo sobre sus piernas. En este caso, asegúrese de que la ventilación se encuentra en un lateral. Si está en la parte inferior el equipo no se refrigerará adecuadamente, y puede salir con el pantalón ardiendo.

10. Compare precios

Hay centenares de tiendas de electrónica, pequeños distribuidores, grandes superficies y muchos se pueden comprar por Internet. Las diferencias de precio entre equipos similares son enormes si nos paramos a comparar precios.

Antes de adquirir un portátil, visite varias tiendas, apunte los precios y busque en Internet otras tiendas. Se puede ahorrar mucho dinero si invierte un poco de tiempo en este proceso.

Tu Experto

Testea la memoria de tu PC

¿Experimentas algún problema con tu equipo y sospechas que podría tratarse de la memoria RAM? ¿Te gustaría saber que esta se encuentra en buen estado?

Con Windows 7 es muy fácil realizar un test de memoria. Para ello, simplemente debemos acceder a Inicio/Panel de control/ Herramientas administrativas (vista por iconos)/ Diagnóstico de memoria de Windows.

Windows 7 pone de manifiesto que testear la memoria de tu equipo no debe ser un proceso tedioso ni complejo

En este momento, se abrirá la aplicación destinada a este fin, que cuenta con una interfaz muy sencilla en la que podemos elegir entre reiniciar en este momento el equipo y ver si existen problemas (recuerda guardar todos los archivos que tengas en uso en este momento) o bien programarlo para que el proceso se realice en el próximo inicio del equipo

PC Actual

Consejos para no tener que cambiar de computador

Hay estrategias que permiten a un viejo computador seguir en marcha de modo satisfactorio y ahorrar así el gasto en uno nuevo.


La crisis obliga a alargar la vida el máximo posible de aparatos tan importantes como un automóvil, un televisor o un computador, y buscar formas de hacer que su rendimiento sea satisfactorio. Si el automóvil pasa revisiones periódicas y se procura conducir de modo que se le provoque el mínimo desgaste, ¿por qué no hacer lo mismo con computadores y electrodomésticos? Este artículo ofrece algunos consejos para evitar tener que gastar dinero en un computador nuevo antes de tiempo.

Igual que las personas, los computadores no pueden evitar el paso del tiempo, también les resulta inexorable. En lugar de canas o arrugas, muestran dimensiones exageradas en los tiempos que corren, un disco duro lleno, exceso de peso cuando se requiere portabilidad, pocos conectores, un diseño decadente o una mayor lentitud en sus procesos, debido a que el procesador se ve superado. Estos son algunos de los “achaques” de un computador que entra en la ancianidad, también llamada obsolescencia.

Cambios de hardware, hasta un límite

En el caso de los computadores de sobremesa con estructura de torre, pueden tomarse medidas más o menos flexibles, como cambiar la CPU -el procesador y la tarjeta gráfica- por otra de mayor potencia, o incrementar la capacidad del disco duro. Pero incluso estas medidas tienen un límite. Aumentar el procesador sin actualizar el sistema operativo, por ejemplo, de poco sirve. Y al revés, pasarse a un sistema operativo superior sin modernizar la CPU inutilizará el computador.

En ambos supuestos se tendrá un problema de eficiencia energética, ya que un procesador más potente exigirá más del sistema de ventilación o la batería del computador, con los consiguientes calentamientos y emisión de excesivo calor. Lo mismo ocurrirá con un sistema operativo más moderno en un PC obsoleto, y en ambos casos el resultado será que el computador perderá eficacia por sobrecalentamiento.

Por otro lado, abordar el cambio de ambos factores puede ser tan caro como lo que se quiere evitar: tener que comprar un equipo nuevo. Respecto al disco duro, su aumento de capacidad por modificación de hardware es algo que se puede esquivar mediante una serie de estrategias de revisión periódica y en base a los servicios del cloud computing (la nube) y las aplicaciones web. El objetivo en este caso es evitar un gasto innecesario, ya que cada vez se necesita menos memoria en los terminales.

Estrategias de mantenimiento

Por lo tanto, lo más eficaz si de verdad se quiere ahorrar dinero es optar por estrategias de mantenimiento y de software. Sería un equivalente a llevar el automóvil a revisión de manera periódica y cambiarle el aceite al motor y el agua al radiador de vez en cuando, algo que hasta hace bien poco efectuaban los propios usuarios.

  • Usar aplicaciones y programas web. Siempre que sea posible y se disponga de una conexión de banda ancha, es mucho mejor utilizar programas que tengan su base en un servidor externo en lugar del escritorio y el disco duro del PC. En algunos casos no será posible, pero en muchos otros es sumamente sencillo. Por ejemplo, no conviene usar servicios de correo electrónico de escritorio y sí tener una cuenta de Gmail, Yahoo! o Hotmail desde donde recibir y enviar correos. Dichos mensajes se guardarán en el servidor del servicio y no en nuestro disco duro. Lo mismo ocurre con programas que permiten guardar y trabajar con documentos en la nube, como Google Docs o Dropbox, ya que los editores ofimáticos de textos e imágenes entorpecen mucho la fluidez del funcionamiento del computador.
  • Guardar datos y archivos en la nube. Servicios como Google Drive o iTunes Match nos permiten guardar documentos y archivos multimedia en servidores externos. La razón para usar servicios web es que cuanto menos material guardemos en nuestro disco duro, menos trabajo tendrá que hacer el procesador cada vez que tenga que acudir a localizar un dato para cualquiera de sus funciones.
  • Desfragmentar el disco duro con frecuencia. Se habla mucho del consumo del procesador, pero poco del disco duro que también gasta cuanto más lleno está. Adicionalmente presenta un problema en el sistema operativo Windows por el modo en que tiene de guardar los archivos, ya que los trocea y los guarda en el disco en fragmentos para optimizar la memoria. El problema es que a la hora de buscar un archivo determinado, el computador debe encontrar los fragmentos y volver a juntarlos: una sobrecarga de trabajo que ralentiza el funcionamiento de los programas. La solución es aplicar de forma periódica la opción de desfragmentar el disco duro, ya sea con la herramienta del propio Windows o bien con programas de terceros. La desfragmentación se toma su tiempo, pero después se nota en la rapidez del procesador.
  • Eliminar con frecuencia los archivos temporales. Todas las descargas, escuchas o visualizaciones en streaming que se hacen desde la Red se guardan en el computador durante un periodo de tiempo en forma de archivos temporales. Se acumulan así numerosos pequeños programas que consumen recursos del procesador. Es mejor borrarlos cada día al finalizar la jornada, si no se van a necesitar, para evitar que se acumulen.
  • Suprimir periódicamente las cookies. Aparte de por problemas de privacidad, las cookies tienen el inconveniente de que siempre se mantienen activas en segundo plano por si cuando uno acude a una página web y quiere ser de forma automática reconocido. Ese es su cometido, la comodidad al navegar por Internet. Pero consumen demasiados recursos del navegador cuando se acumulan muchas. Borrarlas de vez en cuando es una buena idea por muchos motivos, entre ellos el hacer el ejercicio mental de recordar y renovar nuestras contraseñas. Se hacen desaparecer desde las opciones de privacidad de cada navegador.
  • Reiniciar el computador con frecuencia. Puede parecer una tarea molesta reiniciar el PC cada cuatro horas, pero el hecho de hacerlo libera al procesador de todos los procesos que estén en ejecución, en especial los que permanecen en segundo término y que se han activado a medida que se han ejecutado diferentes funciones. Así podrá volver a trabajar con la RAM menos cargada.
  • Mantener el computador limpio de polvo. La suciedad se acumula de manera imperceptible en un PC, ya sea sobre y entre las teclas, o al entrar por las rejillas del radiador. Su efecto es interferir las conexiones y sobrecalentar el sistema, con lo que el funcionamiento pierde eficiencia. No está de más soplar y luego pasar el aspirador por entre las rejillas y sobre el teclado. Conviene evitar el uso de secadores de pelo, ya que podrían fundir las piezas de plástico.
  • Evitar actualizaciones no imprescindibles del navegador. Aunque por temas de seguridad es importante mantener el navegador al día, si se puede evitar estar a la última mejor. Las versiones actualizadas del navegador consumen muchos recursos con todas las novedades que incorporan y, si el PC es muy antiguo, puede verse superado. En este apartado, sin embargo, también hay que ponderar las posibles mejoras en seguridad que aporte una actualización del navegador.
  • Aplicar programas de limpieza de malware con frecuencia. A pesar de que el software malicioso pasa cada día más desapercibido, utilizar en el computador con frecuencia programas como Ad-Aware o Spyboot no está de más y nos ayudará a ganar mucha eficiencia, sobre todo si usamos un sistema operativo antiguo.
  • Cuidado con los sistemas de sincronización de datos entre dispositivos. Si bien servicios como Dropbox o las extensiones para sincronizar los marcadores del navegador son muy útiles, cada vez que se hace un pequeño cambio en un archivo o en el navegador, estos programas lo sincronizarán con el servidor, con lo que el procesador se verá ralentizado. Una estrategia es desactivarlos durante los periodos de uso del computador y activarlos antes de apagarlo, para que sincronicen todos los cambios hechos de una sola vez.

Eroski Consumer

Cuatro consejos para acelerar el arranque del computador

En los últimos tiempos han comenzado a surgir portátiles potentes llamados ultrabooks. Uno de los puntos más atractivos de estos equipos está en la inclusión de una tarjeta SSD como sistema de almacenamiento. Estas tarjetas permiten que el portátil se encienda de forma muy rápida (la diferencia con el disco duro es más que notable). No obstante, para el resto de los casos. la optimización del sistema es un punto vital para evitar que tengamos que esperar de más a la hora de encender el ordenador. Te contamos cuatro consejos interesantes para mejorar la velocidad de arranque del ordenador.

TuneUp Utilities, una herramienta bastante utilizada para mejorar el rendimiento, ha elaborado cuatro consejos básicos para aumentar la rapidez del equipo a la hora del arranque. En primer lugar, un consejo muy manido pero que resulta realmente vital a la hora de mejorar los tiempos de inicio está en desactivar los programas que se inician con el sistema y que no son realmente necesarios. Una opción es utilizar la herramienta integrada en TuneUp Utilities. Nosotros recomendamos echar mano de Soluto, un programa que destaca por la claridad y sencillez de uso. Con Soluto se estudia el tiempo que “roba” cada aplicación o proceso que se abre con el inicio del sistema, y se ofrece la opción de detenerlo o bien de posponer su funcionamiento hasta que el ordenador se haya iniciado y no estemos realizando ninguna tarea que consuma recursos.

El segundo consejo que se ofrece es desactivar los dispositivos del ordenador que no utilicemos habitualmente, como por ejemplo el Bluetooth o la Webcam. Estos dispositivos consumen recursos a la hora de iniciar el sistema y pueden ralentizar el proceso. Para llevar a cabo esta desconexión temporal hay que ir al administrador de dispositivos de Windows. Puedes encontrar el administrador de dispositivos en el panel de control (en Windows 7 Panel de Control, Hardware y sonido y luego Administrador de dispositivos). No se recomienda deshabilitar aquellos componentes de los que no tengamos muy claro su utilidad en el sistema. Para detener un dispositivo, pinchamos en el botón derecho sobre él y luego sobre la opción “deshabilitar”. En el momento en que necesitamos utilizarlo de nuevo seguimos el mismo camino y “habilitar”.

En tercer lugar, se aconseja aumentar la memoria RAM del equipo. Se trata de un componente bastante barato en comparación con el procesador y puede suponer una diferencia notable a la hora de arrancar el PC. El último consejo que se ofrece estriba en cambiar la configuración de la BIOS (la BIOS es el software que controla las opciones de configuración básicas del ordenador). Los ordenadores tienen diferentes maneras de acceder a la BIOS durante el arranque. En muchos casos se accede presionando la tecla suprimir cuando se está iniciando el ordenador (antes de que cargue el sistema). Desde esta plataforma se puede determinar que el arranque del sistema solo se realice desde el disco duro, dejando a un lado la unidad óptica o el USB. De este modo, se podrán ahorrar unos segundos. Sea como fuere, solo recomendamos llevar a cabo este consejo si se está familiarizado con el funcionamiento de la BIOS.

Tu Experto

Los 10 mejores trucos para que Windows vaya más rápido

Hacer que Windows vaya más rápido es una necesidad: hoy en día el tiempo escasea y esperar veinte segundos para que un programa se abra o cinco minutos para que el PC arranque es inaceptable.

Por desgracia, mitos y consejos inútiles, como formatear el PC cuando va lento, abundan. El noble arte de la optimización informática rebosa de charlatanería y de supersticiones dañinas.

Para evitar que pierdas tiempo en optimizaciones inútiles, vamos a enseñarte los 10 trucos más útiles para aumentar la velocidad de Windows. ¡Ponte el cinturón!

1. Elimina aplicaciones que no usas regularmente

¿Te presentarías a una carrera de F1 con una autocaravana? No. Por eso mismo, aunque en tu disco duro quepan miles de aplicaciones, mantén instaladas solo las que necesites a diario. Desinstala programas sobrantes y duros de quitar para liberar espacio y memoria. Windows agradecerá la poda selectiva de software.

2. Quita extensiones, complementos y barras del navegador

Quitar extensiones del navegador se ha vuelto aún más importante que desinstalar programas, puesto que Chrome y Firefox son las aplicaciones que siempre tenemos abiertas y en las que pasamos más tiempo. En el caso de Firefox, el tiempo que tarda en abrirse aumenta dramáticamente:

Para quitar extensiones, debes buscar en las opciones de cada navegador. En Firefox, presiona Control+Mayús.+A para abrir el administrador de complementos; en Chrome, abre el menú Extensiones, dentro de Herramientas. Con este último navegador no necesitarás reiniciar para aplicar los cambios (cosa que sí ocurre con Firefox).

3. Aligera el inicio de Windows

Hay varios sistemas para eliminar los programas del inicio de Windows, pero lo más recomendable es usar utilidades que permitan conocer de primera mano el impacto de cada programa en el arranque. Soluto, por ejemplo, mide el tiempo y la memoria que roba cada aplicación y permite desactivarlas fácilmente.

Otra gran opción es el Desactivador de programas de TuneUp, que comprueba la reputación de cada programa y mide cuánta carga añade al PC. La única utilidad que se le parece es Norton Insight, incluida en Norton Antivirus y demás productos de Symantec.

Recuerda, además, prohibir a los programas que se inicien con Windows durante la instalación. Con esto evitarás tener que optimizar el inicio cada semana.

4. Desfragmenta y limpia tu disco duro

Los discos duros son un componente vulnerable. Si no se cuidan, mueren a los pocos años de uso. Desfragmentar el disco duro ordena los archivos en la superficie del disco y disminuye el tiempo requerido para leer y escribir datos, alargando su vida. Con una vez al mes basta, y si usas un desfragmentador-salvapantallas, ni siquiera tendrás que acordarte.

En cuanto a la limpieza, es útil por dos razones: disminuye el tiempo necesario para desfragmentar y permite dedicar más espacio a la memoria temporal; y es que un disco lleno a rebosar acaba por frenar Windows. Para limpiar, configura a fondo CCleaner o prueba utilidades de visualización de espacio ocupado, como SpaceSniffer.

5.  [Avanzado] Actualiza controladores, plugins y códecs

Muchos cuellos de botella y ralentizaciones inexplicables tienen su causa en conflictos de hardware o en el uso de controladores (drivers) obsoletos. Sigue las recomendaciones de nuestro especial Cómo actualizar y limpiar drivers para asegurar que los tuyos estén en orden.

Por otro lado, nunca viene mal actualizar los componentes esenciales de Windows, aquellos que permiten al PC ejecutar la mayoría de programas, como Java, Adobe Flash o .NET Framework. Estas librerías y máquinas virtuales son casi tan importantes como el propio núcleo de Windows.

6. Aprende a amar las utilidades pequeñas y portables

Una buena forma de aliviar la carga sobre el sistema operativo es huir del bloatware (programas gordos) y optar por aplicaciones ligeras y portables, como estas 50 mini-apps para Windows que te recomendamos hace un tiempo. Suelen dedicarse a una sola función, pero la llevan a cabo extremadamente bien, y ni siquiera hace falta instalarlas.

7. Modifica las opciones de ahorro de energía

Un computador no deja de ser una máquina para la cual mayor energía equivale a mayor potencia y velocidad (a cambio de mayor calor y desgaste). La mayoría de portátiles y netbook aplican perfiles energéticos equilibrados por defecto que no permiten exprimir al  máximo el poder del hardware.

Configura el plan energético según tus necesidades desde Panel de control > Opciones de energía.

Si realmente quieres ahorrar energía sin renunciar a la velocidad, prueba una de estas tres utilidades gratuitas para Windows. Y para los amantes de las emociones fuertes está el overclocking, una práctica que consiste en forzar el PC más allá de los límites establecidos de fábrica (pero ten cuidado, hacer eso invalida la garantía y puede dañar los componentes).

8. [Avanzado] Desactiva servicios que no usas, como el indexado o UPnP

Windows ejecuta más de 100 servicios por defecto. Los servicios -que no son sino componentes del sistema- llevan a cabo tareas importantes, pero algunos son innecesarios. Incluso Microsoft recomienda desactivar servicios que no usas, sobre todo si pertenecen a otros programas.

Puedes hacerlo directamente desde Servicios (services.msc) o con utilidades dedicadas (por ejemplo, Vista Services Optimizer, también para Windows 7). TuneUp 2012 también te aconseja sobre cuáles servicios puedes apagar definitivamente. En la duda, no toques nada.

9. [Avanzado] No uses antivirus o usa uno muy ligero

Los antivirus son los vigilantes incansables de nuestros computadores, pero su uso tiene un coste de memoria y CPU que, en ocasiones, llega a ser desmedido, sobre todo en PC antiguos. En nuestro polémico artículo Cómo sobrevivir sin antivirus en Windows, te explicamos por qué ocurre esto y cuáles son las alternativas a tener antivirus residente.

Si no quieres renunciar a tener antivirus en el equipo, entonces escoge uno que se adapte a los recursos de tu ordenador. En nuestra comparativa de antivirus gratuitos hemos tenido en cuenta el rendimiento a la hora de elegir los mejores. Entre los más ligeros destacan Microsoft Security Essentials, Panda Cloud y Avira.

10. Usa aplicaciones web

¿Por qué instalar y usar Office si con Google Docs tienes todo lo esencial? Hoy en día, las aplicaciones web, las que se ejecutan dentro del navegador, pueden hacer prácticamente de todo. Su mayor ventaja es que requieren menos recursos y no llenan el disco duro. Por lo general, también suelen ser más rápidas.

Truco extra: mide el rendimiento de Windows antes y después

Medir el rendimiento de Windows antes y después de efectuar optimizaciones es una sana costumbre. En otro artículo recomendamos cinco medidores de rendimiento, aunque también puedes usar el que viene incluido por defecto en Windows. Monitor de rendimiento se ejecuta escribiendo Perfmon en el menú Ejecutar (Win+R).

Softonic/ OnSoftware Blog

Tutorial: Aumentar la memoria RAM de tu iMac

Bienvenidos al primer tutorial creado por mightymastro para appledroide, en el que veremos como instalar memoria ram a sus imacs, para aumentar su desempeño y poder correr más aplicaciones al mismo tiempo.

Pueden visitar el canal de mightymastro en http://www.youtube.com/mightymastroreviews

AppleDroide

Diez motivos por los que no se inicia un programa

Dos clics de ratón y el programa que acabas de instalar no se abre. O bien sí se abre, pero muestra un error a los pocos segundos y entonces se cierra o desaparece de repente. Y tú te quedas mirando el fondo de pantalla, que es bonito, sí, pero que no sirve de consuelo.

Las razones por las cuales una aplicación se cierra inesperadamente -a veces llevando a otros consigo- son muchísimas, pero se pueden agrupar en unas pocas categorías. Conocerlas te pondrá sobre la pista del error y de su solución.

1. Falta algún archivo esencial, biblioteca DLL o plugin…

Falta .NET Framework

Configuración incorrecta, no se puede iniciar… Un síntoma de que falta .NET Framework.

Muchos programas necesitan componentes extras para funcionar. Esto puedes saberlo leyendo de antemano los requisitos del programa. Los cuatro componentes necesarios más habituales suelen ser…

Para evitar este tipo de problemas recomendamos que instales los 15 plugins y componentes más importantes. Si lo haces, difícilmente volverás a ver un error de DLL ausente. Otra posibilidad es que los controladores de tu hardware no estén al día; en ese caso, lo mejor es actualizarlos.

2. Incompatibilidad con el sistema operativo o el procesador

Ejecutar un programa para Windows de 64 bits en Windows de 32 bits no es posible. Lo mismo ocurre con algunos programas diseñados para las últimas versiones del sistema operativo de Microsoft.

No es una aplicación Win32 válida

Live Messenger 2011 es un ejemplo de programa incompatible con Windows XP

Si ves un mensaje de error relacionado con la versión de Windows, no desesperes: aún puedes pedir, en la pestaña Compatibilidad del ejecutable, que Windows simule ser una versión antigua.

Modo de compatibilidad

3. No se cumplen los requisitos mínimos

Hoy en día es poco frecuente que un programa no funcione por ejecutarse en un computador poco potente, pero determinados programas, especialmente los juegos de última generación y los editores de vídeo, piden mucha máquina.

Memoria insuficiente

Por suerte Windows suele ser bastante comunicativo ante este tipo de problemas. Como último recurso, si recibes un aviso de memoria insuficiente, tarjeta gráfica sin aceleración 3D o espacio insuficiente en el disco duro, prueba lo siguiente:

Si tras tomar esas medidas los problemas de rendimiento persisten, entonces tendrás que actualizar algunas piezas del hardware; con las antiguas puedes hacer una de las cosas que sugerimos en este artículo

4. Conflicto con otros programas / acceso al mismo recurso

Algunos programas pueden entrar en conflicto con otros que ya estén en marcha. La causa más habitual es el acceso a algún recurso de sistema ya en uso, como una cámara web o un espacio de memoria reservado. Los antivirus, por ejemplo, rara vez pueden convivir porque suelen “sentarse” en la misma “silla” de memoria.

Conflicto con otro programa

Las soluciones pasan por reinstalar el viejo y el nuevo programa, actualizar ambos (para resolver conflictos ) o en todo caso lanzarlos por separado (nunca juntos). Para atajar conflictos en el momento en que ocurren, echa mano del Administrador de tareas o una de sus alternativas.

5. Un virus ha infectado el programa

Un evento que nunca cabe descartar en caso de cuelgues inesperados, pantallazos azules, bloqueos y fallos al abrir programas es la infección vírica. El diseño generalmente tosco de muchos virus afecta al sistema de manera impredecible, y los programas pueden dejar de funcionar con normalidad. Como si el PC tuviese fiebre, sí.

Error: EXE no encontrado

En nuestra Guía de Primeros Auxilios Informáticos explicamos los pasos necesarios para devolver el computador a un estado óptimo sin que debas formatear el computador, incluyendo la desinfección con antivirus gratuitos.

6. Falsa alarma del antivirus (con bloqueo)

Sin embargo, tan cierto es que los virus son agresivos… como que algunos antivirus se pasan de precavidos, especialmente si tienen la detección de amenaza desconocida activada; en ese caso, programas totalmente seguros pueden caer víctimas del exceso de seguridad y ser bloqueados y eliminados.

Avast-AutoSandbox

El Sandbox de Avast puede bloquear programas inocentes si le das a OK con demasiada alegría

7. No hay permisos de ejecución suficientes

Hay permisos de usuario y luego permisos de administrador. Los primeros permiten hacerlo casi todo, excepto instalar programas o ejecutarlos por primera vez en algunos equipos. Sólo con los segundos, los de Admin, puedes hacer todo lo demás.

Acceso denegado

Si Windows te deniega el acceso a un programa o no te permite instalarlo o hacer algo con él, cambia el tipo de tu cuenta de usuario a Administrador (este documento de Microsoft explica cómo).

8. El sistema está corrupto (¡hay archivos dañados!)

Cuando Windows ha sufrido daños irreparables, por ejemplo tras limpiezas demasiado agresivas o cortes del suministro eléctrico, los programas que dependen de él pueden dejar de funcionar. En ese caso…

9. Problema de asociación de archivos EXE o LNK

Uno de los problemas más peculiares relacionados con la ejecución de programas es el que tiene que ver con la asociación de archivos. Los BMP se abren con Paint; los TXT se abren con el Bloc de notas; ¿y los EXE? Si un virus u otro programa modifica la asociación de archivos EXE o LNK (accesos directos), ¡ya no podrás abrir programas!

Asociación de archivos EXE

Esto… ¿con qué abro yo un EXE?

Para arreglar semejante desaguisado, aplica los parches de Doug Knox para archivos EXE y LNK (solo XP) o los de SevenForums para Vista y 7 (para EXE y LNK). Estos archivos .REG parchean el Registro de Windows para que todo vuelva a la normalidad.

Parche de Registro

10. Hay otra instancia abierta

Hay programas que sólo se pueden abrir una vez, o que si se han colgado impiden que puedas volver a abrirlos con normalidad. Un ejemplo de ello es Firefox, que no permite abrir otra ventana de navegación si la principal está bloqueada y perdida en algún sitio de la memoria.

Firefox ya está ejecutándose

Para solucionar esto, nada mejor que abrir el Administrador de tareas y cerrar el proceso culpable. Otra cosa que puedes hacer es echar un vistazo a la barra de tareas para ver si el programa ejecutado sigue ahí. Y para evitar dobles ejecuciones, recurre a SingleInstance.

Fuente: Softonic/ OnSoftware