Tres cosas básicas que debes tener en cuenta al comprar un portátil nuevo

¿Cuánta memoria RAM necesitas? ¿Cuánto espacio de almacenamiento? ¿Importa realmente el procesador? He aquí las respuestas básicas ante tres simples cuestiones que tienes que tener en cuenta a la hora de comprar un nuevo portátil.


Un tablet puede ser un buen sustituto de un portátil si te dedicas únicamente a navegar por la web y a leer correos electrónicos. Si tienes que hacer algún tipo de trabajo serio e importante, ya sea para los estudios o el trabajo, un portátil sigue siendo la mejor opción de compra, puesto que te da teclado, una pantalla más grande, más cantidad de almacenamiento y compatibilidad con las principales aplicaciones de software.

¿Qué tipo de portátil debes comprar y cuáles deben sus características y prestaciones? Se pueden resumir en tres:

1- Al menos, 4 GB de RAM

Cualquier dispositivo que tenga menos de cuatro gigas de RAM se comportará lentamente, así que no adquieras ningún portátil que no tenga, al menos 4 GB de RAM.

2- Si puedes, con SSD

SSD (solid-state drive) son unidades de estado sólido, no tienen partes móviles y, por tanto, son más rápidas, generan menos calor y consumen menos energía que un disco duro tradicional. Eso sí, pagarás más por ello y tendrás menos capacidad de almacenamiento, pero, ¿cuánta necesitas? Casi nadie consume más de 100 GB de capacidad.

Aunque 128 GB de SSD puede verse como un paso hacia atrás en comparación con un disco duro de 500 GB, los beneficios en rapidez que obtendrás compensan el precio de más que tienes que pagar por una SSD.

3- Probar antes de comprar

Aún puedes encontrar muchas tiendas donde podrás probar el producto antes de comprarlo. Puedes comprarlo simplemente basándote en especificaciones y precio, pero si puedes debes probar el portátil, especialmente su teclado y el trackpad. Y fíjate en la pantalla.

No hemos mencionado nada acerca del procesador. Al menos que hagas tareas como una gran edición de vídeo o jugar a juegos intensivos en materia gráfica, el procesador no debe ser el gran factor de compra, puesto que a día de hoy todos son muy rápidos.

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Descarga audios desde SoundCloud o YouTube con SoundDownloader

¿Necesitas descargar algún audio desde SoundCloud y no sabes cómo? SoundDownloader te permite guardar cualquier archivo desde este servicio o desde YouTube completamente gratis y en formato MP3 o AAC.

Solo necesitas un PC con sistema XP, Windows Vista o Windows 7; 128 MB de memoria RAM  y 512 MB de espacio libre en el disco duro como mínimo.

CÓMO USARLO

1.- Descarga SoundDownloader desde este enlace.

2.- Una vez instalada la herramienta, busca en SoundCloud o YouTube un audio que quieras guardar en tu PC.

3.- Copia el URL del audio y pégalo en la ventana del buscador de SoundDownloader.

4.- Selecciona descargar y listo.

Más detalles en este video tutorial:

Clases de Periodismo

Testea la memoria de tu PC

¿Experimentas algún problema con tu equipo y sospechas que podría tratarse de la memoria RAM? ¿Te gustaría saber que esta se encuentra en buen estado?

Con Windows 7 es muy fácil realizar un test de memoria. Para ello, simplemente debemos acceder a Inicio/Panel de control/ Herramientas administrativas (vista por iconos)/ Diagnóstico de memoria de Windows.

Windows 7 pone de manifiesto que testear la memoria de tu equipo no debe ser un proceso tedioso ni complejo

En este momento, se abrirá la aplicación destinada a este fin, que cuenta con una interfaz muy sencilla en la que podemos elegir entre reiniciar en este momento el equipo y ver si existen problemas (recuerda guardar todos los archivos que tengas en uso en este momento) o bien programarlo para que el proceso se realice en el próximo inicio del equipo

PC Actual

Consejos para no tener que cambiar de computador

Hay estrategias que permiten a un viejo computador seguir en marcha de modo satisfactorio y ahorrar así el gasto en uno nuevo.


La crisis obliga a alargar la vida el máximo posible de aparatos tan importantes como un automóvil, un televisor o un computador, y buscar formas de hacer que su rendimiento sea satisfactorio. Si el automóvil pasa revisiones periódicas y se procura conducir de modo que se le provoque el mínimo desgaste, ¿por qué no hacer lo mismo con computadores y electrodomésticos? Este artículo ofrece algunos consejos para evitar tener que gastar dinero en un computador nuevo antes de tiempo.

Igual que las personas, los computadores no pueden evitar el paso del tiempo, también les resulta inexorable. En lugar de canas o arrugas, muestran dimensiones exageradas en los tiempos que corren, un disco duro lleno, exceso de peso cuando se requiere portabilidad, pocos conectores, un diseño decadente o una mayor lentitud en sus procesos, debido a que el procesador se ve superado. Estos son algunos de los “achaques” de un computador que entra en la ancianidad, también llamada obsolescencia.

Cambios de hardware, hasta un límite

En el caso de los computadores de sobremesa con estructura de torre, pueden tomarse medidas más o menos flexibles, como cambiar la CPU -el procesador y la tarjeta gráfica- por otra de mayor potencia, o incrementar la capacidad del disco duro. Pero incluso estas medidas tienen un límite. Aumentar el procesador sin actualizar el sistema operativo, por ejemplo, de poco sirve. Y al revés, pasarse a un sistema operativo superior sin modernizar la CPU inutilizará el computador.

En ambos supuestos se tendrá un problema de eficiencia energética, ya que un procesador más potente exigirá más del sistema de ventilación o la batería del computador, con los consiguientes calentamientos y emisión de excesivo calor. Lo mismo ocurrirá con un sistema operativo más moderno en un PC obsoleto, y en ambos casos el resultado será que el computador perderá eficacia por sobrecalentamiento.

Por otro lado, abordar el cambio de ambos factores puede ser tan caro como lo que se quiere evitar: tener que comprar un equipo nuevo. Respecto al disco duro, su aumento de capacidad por modificación de hardware es algo que se puede esquivar mediante una serie de estrategias de revisión periódica y en base a los servicios del cloud computing (la nube) y las aplicaciones web. El objetivo en este caso es evitar un gasto innecesario, ya que cada vez se necesita menos memoria en los terminales.

Estrategias de mantenimiento

Por lo tanto, lo más eficaz si de verdad se quiere ahorrar dinero es optar por estrategias de mantenimiento y de software. Sería un equivalente a llevar el automóvil a revisión de manera periódica y cambiarle el aceite al motor y el agua al radiador de vez en cuando, algo que hasta hace bien poco efectuaban los propios usuarios.

  • Usar aplicaciones y programas web. Siempre que sea posible y se disponga de una conexión de banda ancha, es mucho mejor utilizar programas que tengan su base en un servidor externo en lugar del escritorio y el disco duro del PC. En algunos casos no será posible, pero en muchos otros es sumamente sencillo. Por ejemplo, no conviene usar servicios de correo electrónico de escritorio y sí tener una cuenta de Gmail, Yahoo! o Hotmail desde donde recibir y enviar correos. Dichos mensajes se guardarán en el servidor del servicio y no en nuestro disco duro. Lo mismo ocurre con programas que permiten guardar y trabajar con documentos en la nube, como Google Docs o Dropbox, ya que los editores ofimáticos de textos e imágenes entorpecen mucho la fluidez del funcionamiento del computador.
  • Guardar datos y archivos en la nube. Servicios como Google Drive o iTunes Match nos permiten guardar documentos y archivos multimedia en servidores externos. La razón para usar servicios web es que cuanto menos material guardemos en nuestro disco duro, menos trabajo tendrá que hacer el procesador cada vez que tenga que acudir a localizar un dato para cualquiera de sus funciones.
  • Desfragmentar el disco duro con frecuencia. Se habla mucho del consumo del procesador, pero poco del disco duro que también gasta cuanto más lleno está. Adicionalmente presenta un problema en el sistema operativo Windows por el modo en que tiene de guardar los archivos, ya que los trocea y los guarda en el disco en fragmentos para optimizar la memoria. El problema es que a la hora de buscar un archivo determinado, el computador debe encontrar los fragmentos y volver a juntarlos: una sobrecarga de trabajo que ralentiza el funcionamiento de los programas. La solución es aplicar de forma periódica la opción de desfragmentar el disco duro, ya sea con la herramienta del propio Windows o bien con programas de terceros. La desfragmentación se toma su tiempo, pero después se nota en la rapidez del procesador.
  • Eliminar con frecuencia los archivos temporales. Todas las descargas, escuchas o visualizaciones en streaming que se hacen desde la Red se guardan en el computador durante un periodo de tiempo en forma de archivos temporales. Se acumulan así numerosos pequeños programas que consumen recursos del procesador. Es mejor borrarlos cada día al finalizar la jornada, si no se van a necesitar, para evitar que se acumulen.
  • Suprimir periódicamente las cookies. Aparte de por problemas de privacidad, las cookies tienen el inconveniente de que siempre se mantienen activas en segundo plano por si cuando uno acude a una página web y quiere ser de forma automática reconocido. Ese es su cometido, la comodidad al navegar por Internet. Pero consumen demasiados recursos del navegador cuando se acumulan muchas. Borrarlas de vez en cuando es una buena idea por muchos motivos, entre ellos el hacer el ejercicio mental de recordar y renovar nuestras contraseñas. Se hacen desaparecer desde las opciones de privacidad de cada navegador.
  • Reiniciar el computador con frecuencia. Puede parecer una tarea molesta reiniciar el PC cada cuatro horas, pero el hecho de hacerlo libera al procesador de todos los procesos que estén en ejecución, en especial los que permanecen en segundo término y que se han activado a medida que se han ejecutado diferentes funciones. Así podrá volver a trabajar con la RAM menos cargada.
  • Mantener el computador limpio de polvo. La suciedad se acumula de manera imperceptible en un PC, ya sea sobre y entre las teclas, o al entrar por las rejillas del radiador. Su efecto es interferir las conexiones y sobrecalentar el sistema, con lo que el funcionamiento pierde eficiencia. No está de más soplar y luego pasar el aspirador por entre las rejillas y sobre el teclado. Conviene evitar el uso de secadores de pelo, ya que podrían fundir las piezas de plástico.
  • Evitar actualizaciones no imprescindibles del navegador. Aunque por temas de seguridad es importante mantener el navegador al día, si se puede evitar estar a la última mejor. Las versiones actualizadas del navegador consumen muchos recursos con todas las novedades que incorporan y, si el PC es muy antiguo, puede verse superado. En este apartado, sin embargo, también hay que ponderar las posibles mejoras en seguridad que aporte una actualización del navegador.
  • Aplicar programas de limpieza de malware con frecuencia. A pesar de que el software malicioso pasa cada día más desapercibido, utilizar en el computador con frecuencia programas como Ad-Aware o Spyboot no está de más y nos ayudará a ganar mucha eficiencia, sobre todo si usamos un sistema operativo antiguo.
  • Cuidado con los sistemas de sincronización de datos entre dispositivos. Si bien servicios como Dropbox o las extensiones para sincronizar los marcadores del navegador son muy útiles, cada vez que se hace un pequeño cambio en un archivo o en el navegador, estos programas lo sincronizarán con el servidor, con lo que el procesador se verá ralentizado. Una estrategia es desactivarlos durante los periodos de uso del computador y activarlos antes de apagarlo, para que sincronicen todos los cambios hechos de una sola vez.

Eroski Consumer

Unidades de medida en tecnología: del Gigabyte al Megapíxel

- Imagen: Masaru Kamikura -

¿Sabemos qué mide un bit, qué quieren decir los píxeles de una pantalla o qué indica que una conexión da más megabits por segundo que otra? Cuando queremos enumerar o cuantificar ciertos valores de un componente de hardware, como un disco duro, una memoria RAM o la resolución de un monitor, usamos una serie de unidades de medida. Estas nos permiten comparar entre modelos o valorar su capacidad. Sin embargo, este tipo de unidades suelen ser confusas para muchos usuarios, debido a la gran cantidad de conceptos y sistemas de unidades necesarios para su comprensión. Este artículo quiere arrojar un poco de luz sobre el tema.

Prefijos de cantidad

Una de las primeras características de las unidades y medidas utilizadas en la industria informática son los prefijos de cantidad según el Sistema Internacional de Unidades. En los productos de electrónica de consumo e informática se utilizan diferentes sistemas de unidades, tanto del sistema métrico decimal como del sistema métrico anglosajón. Esto se debe al origen internacional de los diferentes aparatos y a su estandarización para indicar comercialmente algunas de sus medidas.

En los productos de electrónica de consumo e informática se utilizan diferentes sistemas de unidades, tanto del sistema métrico decimal como del sistema métrico anglosajón

Los más utilizados en la actualidad son los prefijos “mega”, “giga” y “tera”, que indican respectivamente un millón, un billón anglosajón (1000 millones) y un trillón. Estos prefijos, creados en 1960, ayudan a indicar una gran cantidad de unidades de forma sencilla. Posteriormente se crearon los prefijos “peta”, “exa”, “zetta” y “yotta”, que refieren a un cuatrillón, un quintillón, un sextillón y un septillón, y equivalen a diez elevado a sucesivas potencias múltiplos de tres: un millón es diez a la sexta, un billón es diez a la decimoctava potencia, etc.

Almacenamiento, bit y byte

En informática, la unidad básica de información es el “bit”, un dígito del lenguaje binario que tiene un valor de 0 o 1. Es una unidad que permite a un procesador realizar una acción, pero que no sirve para mostrar la cantidad de información que puede contener un dispositivo, aunque la misma coincida con enormes secuencias de ceros y unos alternados. Por este motivo, convertida en unidad de referencia, se emplea la convención del “byte”, que a menudo es un conjunto de ocho bits. De este modo, el “byte” se puede cuantificar de forma métrica como ocho bits.

En informática, la unidad básica de información es el “bit”, un dígito del lenguaje binario que tiene un valor de 0 o 1

Es una medida cuya progresión no se indica número a número, sino por la multiplicación de la unidad anterior por dos, es decir: 8, 16, 32, 64, 128, etc. Esto indica la cantidad de bytes que es capaz de almacenar un dispositivo y, por tanto, la memoria que tiene para guardar la información.

Por lógica, las secuencias de ceros y unos de un programa cualquiera son enormes, por lo que al indicar la cantidad de información que contiene, también llamada el peso del mismo, se utiliza el prefijo kilobyte (mil bytes), y más comúnmente megabyte (un millón de bytes) y gigabyte (un trillón), o incluso, terabyte. En realidad, un kilobyte equivale a 1.024 bytes, por las características del lenguaje binario, pero en cuestión de almacenamiento se puede dar por válida la equivalencia tradicional.

Transmisión de datos

El bit también se emplea para indicar la velocidad de transmisión de datos entre dos puertos o aparatos. Entonces no se emplea el “byte”, porque no se busca cuantificar cantidad, sino frecuencia de paso. Un ejemplo claro son las conexiones a Internet o la transferencia de datos en la red móvil. Como referencia, se utiliza el número de bits transmitidos por segundo (bps).

El bit también se emplea para indicar la velocidad de transmisión de datos entre dos puertos o aparatos

El prefijo más utilizado en las primeras conexiones a la Red, en la era del módem, era el kilobit por segundo (Kbps), pero los imparables progresos en materia de cableado con par de cobre y fibra han dado popularidad al megabit por segundo (Mbps) y en el futuro se la darán al gigabit por segundo (Gbps).

En algunas ocasiones, la denominada velocidad de transmisión se muestra en kilobytes por segundo (Kb/s). Es decir, esta unidad muestra la cantidad de bytes recibidos o enviados en un segundo. Una fórmula matemática muy simple para convertir datos mostrados desde kilobytes por segundo a kilobites por segundo consiste en multiplicar la cantidad indicada por 8. En este caso, 250 Kb/s equivale a 2.000 Kbps o 2 Mbps.

Resolución de imágenes

En el campo de la imagen digital, se utiliza el sistema métrico anglosajón para indicar un tamaño o densidad. Es habitual que las medidas de un monitor o una pantalla se indiquen según las pulgadas de su diagonal. Una pulgada equivale a 2,54 centímetros. Por otro lado, el píxel es una de las medidas más habituales al indicar una cantidad. Un píxel es la unidad mínima de color de una imagen digital estática o fija. Esta medida aplicada sobre una superficie se utiliza para indicar resoluciones de una imagen.

Un píxel es la unidad mínima de color de una imagen digital estática

Los sensores actuales de fotografía se miden en el rango de los megapíxeles (un millón de píxeles). Con esta unidad se mide la cantidad de píxeles que tiene el sensor de una cámara al capturar imágenes. A mayor número de píxeles, mayor tamaño y dimensiones de la imagen obtenida. Otra unidad importante relacionada con pantallas e imágenes mide la densidad de píxeles, es decir, la cantidad de píxeles que ocupan o se muestran en una pulgada. Esta unidad de resolución se muestra por sus siglas ppp (en inglés, como ppi).

En impresión de imágenes, la resolución óptima de una fotografía oscila entre 240 ppp y 300 ppp. A mayor resolución, el ojo humano no es capaz de ver los píxeles debido al menor tamaño de estos. En el mercado existen algunos modelos de teléfonos móviles cuyas pantallas ya superan los 300 ppp de resolución. Por tanto, indistinguible del papel impreso.

Procesamiento

En microprocesadores y chips, la medida utilizada para indicar su capacidad de proceso de cálculo es el hercio (Hz). Un hercio indica la cantidad de ciclos u operaciones que puede realizar un microprocesador durante un tiempo determinado, a menudo, en segundos. En electrónica e informática, este tiempo se mide en nanosegundos. Mediante los hercios se puede medir la velocidad de proceso del chip y valorar su rendimiento. En informática, esta unidad se suele mostrar en gigahercios (GHz), es decir, en el rango de un billón de ciclos.

¿Por qué se mide en gigabytes la RAM?

- Imagen: David Blaikie -

La memoria RAM (Random-access memory, memoria de acceso aleatorio) es una unidad de memoria flash que se sitúa junto con el procesador de un dispositivo informático y sirve de antesala para este. Esto quiere decir que tanto la información que entrará al procesador como la que saldrá de él, en forma de órdenes de ejecución de acciones, debe esperar unos instantes en la memoria RAM.

Aunque es un tipo de memoria por la que en esencia transitan datos y nunca se quedan almacenados, la realidad es que cuanto mayor sea su capacidad de acumular información en espera, más rápido podrá trabajar el procesador. Es por ello que se valora su capacidad en unidades de almacenamiento (bytes) y no de tránsito (bits por segundo). Ahora se habla de memorias RAM de 500 megabytes o bien de uno o dos gigabytes, aunque estas capacidades aumentan a medida que los procesadores incrementan su potencia, medida en gigahercios.

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Qué hacer con ese PC viejo (o con sus partes)

Hace un tiempo te ayudamos a encontrar 10 usos para un viejo PC, pero a veces, simplemente, el PC o las piezas que quedan del mismo no te servirán ni para eso.

¿Qué puedes hacer con todos esos componentes informáticos, o incluso equipos enteros, que se te han quedado desfasados y no quieres tener cogiendo polvo por más tiempo en el armario? Te sorprenderá saber todo lo que se puede hacer con ellos.

A continuación te vamos a dar algunas ideas de cómo deshacerte de ellos de una vez por todas, pero sin contaminar el medio ambiente ni malgastar dinero. Es más, puede que incluso te diviertas y aprendas cosas nuevas.

1. Véndelos

Si has sido capaz de mantener en tu posesión unos componentes tan antiguos, es muy probable que otras personas también. ¿Y si ellos aún no se han rendido, y todavía quieren seguir usándolos?

En tal caso es probable que estén buscando piezas y accesorios que ya no se fabrican… pero que tú tienes en el armario ocupando sitio.

Una búsqueda rápida en eBay, Mercadolibre, Segundamano u otros sitios similares te arrojará luz sobre el asunto. Quién sabe, ¡lo mismo hasta consigues vender algún componente por más de lo que te costó!

2. Dónalos

Fundacion Bip Bip¿Esos componentes o computadores siguen funcionando? Entonces pueden ser de utilidad para algunas asociaciones y ONG a las cuales no les importa que el equipo no pueda con los últimos juegos.

Las opciones a tu alcance son diversas, aunque es recomendable que busques asociaciones cerca de tu localidad, pues en caso contrario habrás de atajar el tema del transporte.

Escuelas, residencias de ancianos y asociaciones de todo tipo son unos buenos candidatos a los que presentar tus despojos digitales, que podrán ser de utilidad a otras personas.

3. Recíclalos

¿No has conseguido vender ni donar tus equipos o accesorios antiguos? Entonces quizá quieras deshacerte de ellos de una vez por todas, pero no te apresures a tirarlo al carro de la basura, sin más. Varios componentes presentes en computadores (baterías, etc.) son muy contaminantes, por lo que debes deshacerte de ellos como es debido.

Generalmente, tu región contará con un lugar especial donde llevar todo tipo de componentes electrónicos para que sean tratados, reciclados y/o eliminados correctamente.

Para otros destinos, una búsqueda en Google o una llamada de teléfono a tu Alcaldía te aclararán dónde puedes librarte de forma segura y respetuosa con el medio ambiente de tu equipo viejo.

4. Aprende con ellos

Antes de mandarlos al cementario virtual, ¿por qué no pasar un rato explorando cómo son por dentro, al más puro estilo CSI? Trastear con cacharros viejos es con frecuencia entretenido y muy didáctico.

Ahora bien, la seguridad es lo primero. No desmontes baterías u objetos similares que puedan contener productos químicos peligrosos, y comprueba siempre que no esté enchufado a la corriente.

5. Conviértelos en arte

Con inspiración e imaginación suficiente, cualquier objeto se puede convertir en una obra de arte, y eso incluye multitud de componentes informáticos.

¿Tienes el día creativo? Entonces convierte módulos viejos de RAM en un llavero, convierte ancestrales discos de 5¼ en fundas para CD o cuelga una placa base en la pared de tu salón.

¿Necesitas más inspiración? Pásate por esta página para ver sorprendentes creaciones a partir de viejos componentes.

Fuente: OnSoftware Blog